FIBRILACIÓN AURICULAR DE CAUSA NO VALVULAR (FANV)
DEFINICIÓN E IMPORTANCIA
La FANV es uno de los trastornos del ritmo cardiaco más frecuentes y su prevalencia aumenta constantemente debido al envejecimiento de la población, al incremento de enfermedades crónicas y a la optimización en las técnicas para detectarla. Se define como una arritmia supraventricular que provoca una activación auricular descoordinada que disminuye la eficacia de la contracción auricular con una consecuente acumulación de sangre en las aurículas.
Los síntomas típicos de los episodios de fibrilación auricular (FA) son palpitaciones, dificultad para respirar y fatiga, dolor torácico, vértigo, ansiedad, desmayos (síncope), etc. Todos estos síntomas tienen una forma de presentación y gravedad muy variable en función de las comorbilidades, e incluso hay episodios asintomáticos de FA, pero los síntomas tienen un efecto claro sobre la calidad de vida del paciente. No obstante, lo más preocupante a nivel clínico son las consecuencias de la FA. El remanso de sangre en una aurícula que se contrae rápida e ineficientemente puede provocar una activación de las plaquetas, cuya consecuencia es la formación de un coágulo que saldrá del corazón siguiendo la circulación sanguínea y llegará a obstruir alguna arteria del cuerpo, dejando sin riego ni aporte de oxígeno a la parte distal a la impactación del trombo con la subsiguiente pérdida de función y muerte tisular de la parte afectada por la embolia. Por estas razones, los mayores riesgos asociados a la FA son la aparición de accidentes cerebrovasculares (ictus) y episodios tromboembólicos, como el daño cerebral subclínico (que puede derivar en demencia vascular) y la tromboembolia en cualquier otro órgano, que indudablemente contribuyen al mayor riesgo de mortalidad y discapacidad asociado a esta patología. Además, la presencia o ausencia de síntomas no está relacionada con la incidencia de las graves consecuencias de la FA como los accidentes cerebrovasculares, embolia sistémica o mortalidad.
DIAGNÓSTICO Y CLASIFICACIÓN
El diagnóstico de FA clínica se realiza mediante un electrocardiograma de 12 derivaciones que refleja la ausencia de ondas P discernibles y regulares y la activación irregular de los ventrículos. Se clasifica según el patrón temporal de los episodios observados de fibrilación auricular en:
- FA de primer diagnóstico: Es la FA que no ha sido diagnosticada previamente, independientemente del estado de los síntomas, el patrón temporal o la duración.
- FA paroxística: Es la que termina espontáneamente en un plazo de 7 días o con la ayuda de una intervención. La evidencia sugiere que la mayoría de los episodios paroxísticos que terminan por sí solos duran <48 h.
- FA persistente: Los episodios de FA que no se resuelven por sí solos en 7 días como límite y se considera de larga duración si la FA continua al menos 12 meses.
- FA permanente: Es el tipo más común y se produce cuando se ha perdido la esperanza de restablecer un ritmo sinusal normal.
Algunos pacientes pueden progresar consecutivamente a lo largo de estas categorías, mientras que otros pueden necesitar una reclasificación periódica debido a su estado clínico individual.