DOLOR AGUDO
El dolor se define como una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada a una lesión real o potencial o descrita en los términos de dicha lesión. El dolor agudo es un “signo de alarma” que ocurre como respuesta fisiológica ante un estímulo nocivo (mecánico, térmico o químico) asociado a una lesión tisular provocada frecuentemente por cirugía, traumatismos, quemaduras o patología visceral. El dolor agudo tiene normalmente una duración inferior al mes, aunque puede extenderse hasta los seis meses, y cesa cuando lo hace la causa que lo provoca. Su infratratamiento representa un serio problema de salud pública, que se agrava en la población de más edad y con mayor intensidad dolorosa, en los que es más frecuente la posibilidad de cronificación del dolor.
MEDIDAS DE LA INTENSIDAD
El dolor es un síntoma sensorial exclusivamente personal e intransferible. Su intensidad se puede medir principalmente mediante tres tipos de escalas: escala analógica visual, escala de calificación numérica y escala de clasificación por categorías. Todas tienen la misma base: el extremo izquierdo de una línea horizontal de 10 cm se corresponde con la ausencia de dolor o dolor cero, y el extremo opuesto indica el máximo dolor imaginable o dolor diez. Se le pide al paciente que indique la intensidad del dolor que siente entre estos dos puntos de referencia y se traslada el resultado numéricamente. De 1 a 3 se considera dolor leve, de 4 a 6 moderado y por encima de 7 grave.
ePIDEMIOLOGÍA
El dolor es la primera causa por la que un individuo requiere atención médica o acude a urgencias. En el mayor estudio epidemiológico realizado en Europa, se ha demostrado que el 20% de la población general ha sufrido dolor en el mes previo al ser encuestado, y que la mayoría tuvieron una intensidad moderada de (59,3%), siendo especialmente prevalente el dolor de origen musculoesquelético y visceral. El dolor provoca una tremenda disminución de la calidad de vida de los pacientes, sobre todo en los que sufren dolor diario y de intensidad moderada y grave. En estos sujetos, el dolor es el causante de un 40% de reducción de su calidad de vida y de una dramática pérdida de productividad y de capacidad de relación social provocando un aumento de los costes sociales indirectos por bajas laborales e incapacidades.
FISIOPATOLOGÍA
Cualquier lesión tisular que provoque una rotura celular va a liberar al medio una serie de mediadores inflamatorios (histamina, bradiquinina, prostaglandinas, etc) que van a activar los receptores del dolor (nociceptores) y disminuir su umbral de estimulación, dando comienzo a un impulso nervioso que se transmitirá a las neuronas del asta posterior medular, que a su vez, pueden aumentar su excitabilidad si los estímulos que reciben son repetitivos. El estímulo doloroso resultante sube posteriormente hasta la amígdala cerebral a través de los haces espinotalámicos para conexionar con la corteza cerebral, donde se hace consciente la percepción del dolor y se elaboran las respuesta emotivas y afectivas al estímulo doloroso.